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PostHeaderIcon Diario de Kovu

Estoy sentado ante el teclado. Mi escribano se ha ido, no se donde, y se ha dejado el ordenador encendido. Por un momento se me había ocurrido que yo pordría expresarme por escrito lo mismo que ladrando. (Alguno pensará que cómo aparecen las palabras escritas en el monitor, pero yo no soy, yo sólo pienso, y ladro).
 
A ratos el salvapantallas me muestra fotos de mis paseos por la sierra y por el campo...
 
¡Que triste es la vida prisionera de otra voluntad! ¡Cómo se añora la libertad de salir, o de entrar, o de abrir la nevera y tomarte un buen hueso con un poco de agua...! Pero yo me veo aquí, solo y aburrido, esperando que alguien llegue y me reconozca, me acaricie, me saque un rato!!!
 
¡Buenooo!!
 
Acabo de leer lo que antecede y parezco un humano llorica. ¡Venga!. Asumo mi condición de perro, ¿que le voy a hacer?. Solo espero con esa paciencia que únicamente sabemos tener los perros que pronto amanezca un nuevo día, mejor que el de hoy. Y punto.
 
 
A veces las cosas no son lo que parecen, o por los menos como uno espera. Esta tarde vi movimientos familiares en mi amigo y la luz de la esperanza se encendió en mi mente perruno-callejera.
 
Me explico, vino del trabajo, comió y se cambió de ropa: dejó los zapatos por las botas, los chinos por los quechua... y me ilusioné... pero las horas pasaban y la esperada salida a la sierra, al campo o donde fuera, no se producía...
 
Antes ese cambio significaba una salida, ¡hoy ya nada es lo que parece!, ¡maldita crisis que todo lo convierte en choriceo!
 
Porque eso es lo de hoy, un puñetero choriceo: me pone la miel en los labios (bueno, en mi caso diría "el hueso") y luego me da...
 
Me voy a callar, mañana será otro día, para más señas sábado.
 
Esperemos...
 
Hoy, viendo como el tiempo tenía ganas de juerga, podríamos decir que más que ver era sufrir sus impertinencias, he decidido dictar esta breve reflexión a mi escribano.
 
Mientras sesteo por los habitáculos en los que se me está permitido, a veces oigo lo que dice una cosa extraña que llaman televisión. Los perros somos perros, pero los humanos no parecen lo que son a tenor de sus conversaciones.
 
Mañana traeré un ejemplo que plasma como el personal pierde el tiempo invetando cosas inútiles y tergiversando el lenguaje hasta límites insospechados, y sobre todo absurdos.
 
Insisto, si alguien escucha atentamente el televisor, la radio, una conversación entre amigos, ...da la sensación de que el hombre (macho y hembra, esto lo digo por los amantes del "lenguaje sexista") ha perdido el norte... pocos saben para qué viven, qué hacen en este mundo, qué sentido tiene su existencia...
 
Vale, me callo. Pero el otro día oí decir a alguien que cuando una mujer desempeñaba el cargo de presidente, por ejemplo de una comunidad autónoma, había que llamarla presidenta...por esa regla, un presidente es un "cargo público" por lo que a ella  habría que decirle que es una "carga pública", ¿o a lo mejor esa denominación corresponde a ambos?
 
P.D. Los perros somos menos complicados.
 
 Pensaréis que tengo manía con la tarde, pero es que es así, me encantan las puestas del sol cuando baja al Mediterráneo a esconder sus rayos de nuestros ojos y mostrarlos a otros: cuando el rojo y el azul se mezclan por estos lares explosiona la vida...   

 
Los días anteriores al de hoy fueron demasiado intensos y como consecuencia cargaron las mentes y los espíritus de todos con una pesadez demasiado estresante. 
 
Decidieron mis amigos al día siguiente (cosa por la que yo me alegré enormemente) descargar tan pesada carga con una tarde de relax en Montealegre. Montealegre es para mí, como su nombre indica, una montaña de alegría, un recurso infalible para renovar la energía vital imprescindible para caminar por esta vida llena de perros oscuros y tenebrosos que amenazan con llevarte al otro lado, al lado oscuro y miserable en que los perros caemos esclavos de todas las fuerzas externas que son claramente enemigas del ser perruno.
 
La tarde era plácida, temprana y luminosa cuando llegamos. Prometía convertirse en una espléndida tarde dorada de otoño. Por el camino me emocioné recordando algunos otoños y primaveras pasados en que me escapaba de la vigilancia de mis amigos y me iba de ronda por esos pagos de Torrox en busca de "perras amigas" (¿...o quizás los perros no recordamos nada?)
 
Me emocioné. Asomado a la ventana del "peugot" el aire de la tarde me refrescaba antiguos recuerdos de mi juventud (¡los perros corremos tanto cumpliendo años!) casi parece que fue ayer, o antesdeayer cuando alegre surcaba carreteras y sendas en pos de satisfacer mi instinto de conservación y cumplir así con el deber encomendado a mi categoría de preservar la especie. Ayer esos recuerdos pasaban raudos por mi mente como los árboles de la carretera produciendo un efecto relajante y placentero por la maravillosa historia pasada.
 

Subida la empinada cuesta, como siempre, el lugar, la recacha, el abrigo, el hogar, la casa de siempre, Montealegre, estaba allí, inamovible e impasible a pesar del tiempo, esperando nuestro regreso: las flores, los árboles, la casa, los pájaros... hasta el asfalto,  rezumaban la armonía de siempre... enseguida me subí al "poyo" de la "porta" y me relajé sin esperar nada, sólo estaba allí, quieto, sereno, viendo, sintiendo como la tarde caracoleaba con los montes y el mar intentando escaparse de la luz del día...podría asegurar que ví rodar monte-abajo los malos humos que mis amigos habían acumulado en el día de ayer y que al impacto de la tarde saltaron en pedazos heridos de muerte por los rayos dorados del otoño amigo. ¡Esto es vida!
 
Contemplar la tarde dorada, el sol dispuesto a bañarse en el Mediterráneo, los montes vestidos de oro rendidos al mar...creo que mejor es que lo veáis vosotros mismos...
 
 
 
 
Tras un nuevo largo silencio me dispongo nuevamente a retomar este blog, casi caduco, la verdad, por lo disperso en el espacio/tiempo en la medida de los humanos.
 
Cada día me sorprenden más. Por eso estoy dispuesto a llevar el debate a nivel nacional-perruno; estoy convencido de que si no intervenimos en la vida de nuestros amigos la echaran a perder, como hicieron en otras ocasiones, numerosas por cierto. Y claro, si ellos pierden su nivel... ¿qué será de nosotros?
 
¡¡¡INTERVENCION, YA!!!!
 
 
 
Releyendo el blog me he asustado al contemplar la "pechá" de días que llevo sin registrar mis impresiones.
 
¡Hace cuatro meses que no doy un ladrido virtual!
 
La verdad es que lo he intentado varias veces, pero las preocupaciones por la economía (ya nada más que como las sobras, como los perros de antes) y los calores "reconvertíos" me quitan las ganas. ¡Bueno, y luego esta lo del "pelao"!, dicen que los perros no somos suficientemente inteligentes para reconocernos en un espejo, pero yo,... antes al pasar por delante del espejo de mi amigo  veía un perro hecho y derecho, ahora no reconozco lo que veo... ¡no quiero ni pensar lo que me parece!
 
Pues sí, me pelaron...me engañaron y me pelaron... que sí, que parezco una salchicha con cola...y cabeza... y ahora ando siempre "entelerio" buscando el sol como si fuera invierno.
 
Un día que me anime subiré la foto. Ahora me callo y me voy....
 
¡Cabreado sí!... ¿y qué?, ¿pasa algo?
 
Mejor lo grabo y me callo.
 
Bueno la subire... (cuando recuerde como se hace...)
 
 
 
 
 
 
 
De entrada soy Kovu.
 
Despues de releer la entrada de mi amigo no puedo por menos que asegurar que me ha emocionado. Es cierto que me ha dejado "tirao" esta mañana, que ha sido como una puñalada a traición: cuando yo esperaba salir me ha condenado a quedarme, y eso es como pasar de la luz a las tinieblas, de la vida a la muerte...en fin una ¡put...ada!.
 
Pero dicho esto, comparto con él todo lo escrito, ¡son tantos los días que he experimentado junto a él las mismas sensaciones!.
 
Y qué más dá, el próximo día será mejor aún, al fin y al cabo él no disfruta del todo de lo que la naturaleza nos ofrece si yo no estoy con él... siempre tengo que indicarle los sitios más hermosos, los paisajes más emocionantes,...las mejores sendas, ¡Que sería de él sin mí en la sierra!
 
 
 
De entrada no soy Kovu.
 
Al volver de uno de los paseos de los sábados me has recibido con tu habitual alegría, Kovu; y eso que sabías que me fuí sin tí aún sabiendo que llevabas toda la semana esperando este día, porque tu instinto y tu olfato te guian por el tiempo y el espacio.
 
Al sentir tu alegría y oír tus ladridos rebosantes de inocencia me he sentido como un traidor, seguro que me seguirás llamando tu amigo en próximas entradas en tu blog, pero yo, la verdad, no sé si te correspondo al mismo nivel y con la misma intensidad.
 
Por ello te pido excusas, la próxima vez no seré tan egoista y te llevaré conmigo, se que aunque sea corto el camino lo disfrutas tanto o más que yo.
 
Hoy, Kovu, el camino estaba jalonado de jaras y campanicas con sus flores rosa fuerte abiertas al cielo, los aramagos con sus ramilletes, las cerrajas, y otras muchas con sus gamas de amarillos alegrando el azul de cielo, los cardos, los panecillos y otas que no se sus nombres pintando de azul,de celeste, de morao, el verde del camino... ¡Una maravilla, Kovu!, Contemplar la explosión de vida en la naturaleza por estas fechas es un espectáculo único, hermoso que trasmite alegría, gozo y paz... es, supongo,  como cuando el olor de una perra inunda todo tu ser y te parece como si la vida explosionara dentro de ti en miles de mariposas volando y cosquilleando tus entrañas.
 
¡Nada hay como la naturaleza!, ¿verdad?: El cielo con sus miles de luces contando historias eternas, la Luna con su larga cola de plata soñando sueños, el Sol adminstrando la vida, el mar que nos habla de cielo cuando se confunde con él, una mujer hermosa, oir la historia de una persona y pasear por ella contemplando sus alegrías y sus penas, ver una familia unida por el don de la donación, ... el olor de una flor, el canto de pun pájaro, tu propio ladrido, Kovu...¡es todo tan hermoso, que no se cómo necesitamos de tantos artilugios para, al final, no sentirnos felices del todo... porque todo lo que no nos viene de Dios es caduco y se apaga, no así la vida, o la belleza, que constantemente se transforman en vida, alegría y belleza nuevamente.
 
 
Asomado al balcon de la plaza Almijara he observado que hoy es un día un poco especial. Primero mis amigos no se ausentaron como hacen cada día cuando van a lo que ellos llaman trabajo o estudio o sus labores o... (me pregunto para qué hacen una cosa que suena tan raro); segundo, cuando no se iban pensé que era un día de los pripicios para irse a la sierra o el campo..., ¡tampoco!.
 
Estaba yo con estos pensamientos asomado al balcon y me extrañó ver un moviemiento inusual de gente camino de la Rampa y de calle San Antonio... al rato descubrí, tras escuchar las conversaciones de mis amigos, lo que pasaba: Hoy tocaba elegir a los que mandarán en un Andalucía los próximos cuatro años... ¡Que cosas tan extrañas hacen los humanos!
 
Nosotros los perros no tenemos tiempos, ni tanta hipocresía (¿os habéis dado cuenta de que los politicos solo besan a los niños y a los viejos (viejas) en época de elecciones?), entre nosotros manda el más fuerte..., el más capacitado para defender (cuando estamos en ello) a la manada... no sé si los humanos hacen lo mismo, a mi que entre tanta campaña y tanta historia les dan gato por liebre más de una vez...
 
Pero bueno, no es mi problema, yo teniendo mi canasta, ladrando cuando viene alguien ajeno a la casa, etc. etc. etc. hago mi trabajo y... Pero me preocupan los humanos con sus rarezas...
 
 
No he podido evitarlo: el otro día me "pillaron" en semejante pose y como, sinceramente me gusto, he decidio subir la fotito para que todos podáis contemplar un perro en condiciones, con su pelo y todo... no como otros que entran en la peluquería perros y salen salchichas...
 
Paseando
 
He mirado el almanaque y ya decía yo que algo me estaba inquietando: ¡hoy es viernes!. Por norma al día siguiente toca salida!; esta noche cuando me enrosque en mi canasta seré el perro más feliz de la tierra, y no se si podré conciliar el sueño por los nervios...
 
¡Ah, mañana!
 
¡Que diferencia de sábado, o incluso domingo, a lunes o a cualquiera de los restantes días de la semana !
 
Estoy harto de los días quietos y dormidos que sólo estan para comer, mear, dormir... y poco más. La verdad es que estoy harto.
 
Los sábados, ¡cómo disfruto loos sábados confundido con la sierra y los pinos, los arbustos y el cielo..! Diréis que me repito mucho...¡pero, anda, que vosotros!...¡Aburridos sois!
 
 
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