Mi amigo tenía un tesoro que guardaba cada día con toda ilusión, ya lloviera, hiciera frio o calor, el viento arrasara o la luz se hiciera oscuridad... siempre rodeaba de cariño y de fuerza su gran tesoro.

Pero un día, agobiado por el calor y la fiebre,  se durmió en un sueño largo que le hizo olvidar el gran valor de su tesoro y vino una pesadilla  y se llevó el tesoro de mi amigo que quedó angustiado y en soledad...

Mi amigo se pregunta por lo que puede hacer para recuperar su tesoro... Ya sé que esto son elucubraciones de un perro que acaba de cumplir 7 años; pero oye, dicen que somos los mejores amigos del hombre.

Si estás ahí, espero tu respuesta...